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Lograr que tu empresa sobreviva

Cómo lograr que tu proyecto sobreviva

Las ideas de emprendimiento nacen, crecen y… muchas mueren en un cajón. Aquí está la clave para hacer que tu proyecto sobreviva: diseña un camino hacia tu meta con estas preguntas.

Cualquier emprendedor no tiene un solo proyecto, ¿verdad? Hay varios, decenas seguramente, en un disco duro de tu ordenador o en una libreta de papel, una especie de cementerio donde habitan fantasmas que te acosan. Y lo hacen porque, a fin de cuentas… tú los asesinaste

 

No fue a propósito, desde luego, pero su muerte llegó siguiendo el curso natural de las cosas cuando no existe un plan establecido o un programa que te lleve a un destino concreto. Sin eso, no hay metas pequeñas que puedas ir cumpliendo, sino un intento loco de hacer todo a la vez… que es la peor forma de afrontar un proyecto de emprendimiento, dicho sea de paso. Así que… ¿cómo lograremos que esta vez sea diferente? Es decir…

 

¿Cómo hacer que un proyecto sobreviva?

Sólo hay una cosa que debes tener en cuenta. En serio. Ya nos lo dijo Jennifer LeBlanc en su TalkX: enfócate en tu cliente o tu usuario con tal concentración que todo lo demás desaparezca. Puedes empezar por hacerte las siguientes preguntas:

 

  • ¿Son necesarios todos esos capítulos/horas de vídeo para el usuario o se puede resolver con un workbook o una hoja de instrucciones simplificada?
  • Al principio, ¿se precisa tal cantidad de recursos de diseño y de gráficos perfectos? ¿No sería más conveniente una landing page sencilla, que no genere mucho estrés y que lleve justo donde quieres?

 

Y, sobre todo, sé sincero contigo mismo/a cuando respondas a esto:

  • ¿Qué necesitas?
  • ¿Cómo sueles trabajar?
  • ¿Cuánto y con qué rapidez puedes avanzar?
  • ¿En qué punto has abandonado otras veces?
  • ¿Cómo puedes facilitarte el éxito?

 

Ahora que (más o menos) tienes claras estas claves, aquí tienes el segundo tip para no fallar en tu proyecto. Sigue leyendo…

 

No vale la “talla única”

Está más que comprobado: lo que te gusta a ti o las necesidades que tienes no son las mismas que las de tu mejor amigo/a. Piensa en la ropa: ¿cuántas veces te has probado algo de “talla única” que te quedase bien? Siempre es más grande, más ancho o más pequeño y corto de lo que quieres. O no está en el color que prefieres. Pues lo mismo ocurre con tus clientes: es imposible que el mismo producto les sirva a todos ellos. Tatúatelo.

 

Por eso, para no abandonar tu proyecto, para que tenga éxito, debes hacer las preguntas adecuadas a las personas correctas y obtener las respuestas más específicas posible. Has de saber qué estás haciendo, por qué y para quién. Y tendrás un camino. 

 

Por supuesto, seguir un programa como Explorer, que te guía paso a paso en tu proyecto de emprendimiento, es más que recomendable. ¿Te apuntas

 

Fuente: Amy Hoy, Stacking the Bricks.

 

Foto de John Schnobrich en Unsplash.







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